Amenazas y el fin de un sueño. Entrevista con Juan Pablo Villegas sobre el fin de su carrera como ciclista.

Photo: Manual For Speed

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Hoy en día, el ciclismo está lleno de amarguras, las cuales son difíciles de ignorar. Un buen ejemplo es la situación actual de Juan Pablo Villegas. Este febrero hablé con Juan Pablo sobre varias cosas, incluyendo un tema que ningún ciclista profesional normalmente quiere discutir: el dopaje. Pero Juan Pablo habló clara y directamente sobre este problema, y sobre lo que él ha visto durante su carrera como ciclista profesional.

Como consecuencia de esa entrevista, han sucedido varias cosas, las cuales llevaron a que Juan Pablo se tuviera que retirar del ciclismo. Es algo tan increíblemente triste y serio que, honestamente, ha dañado el deporte para mí. Como dice el dicho, uno no puede tapar el sol con un dedo…y para mí, es bastante difícil disfrutar este deporte cuando una persona como Juan Pablo Villegas se tiene que retirar bajo estas circunstancias.


Hace unos meses, publiqué una entrevista que hicimos, en la cual usted habló sobre su vida, y sus principios en el ciclismo. También habló de un tema sobre el cual casi nadie en Colombia quiere hablar: el dopaje, y qué tan común es en el ciclismo. ¿Cuál fue la reacción a esa entrevista, y qué ha sucedido desde que fue publicada?
Tanto la pregunta como la respuesta son amplias. Porque hay que tener en cuenta el contexto en el cual se hizo la entrevista. Yo sabía que era la primera vez que se exploraba el tema, y que se hablaría claramente de él. Tanto en el ciclismo, como en el deporte Colombiano en general. La intención no fue hablar mal de nadie, ni difamar. La idea era hablar de una realidad muy callada y oculta, que tiene que ver con la integridad de los deportistas. Entonces hablé de unos temas verídicos, cosas que yo viví, y pude ver por once años como ciclista.

Por esa entrevista, de desencadenaron muchas cosas. Personas que se sintieron aludidas empezaron a hablar, y a tratar de que mi función en el ciclismo no fuera fácil de llevar. Empezaron las amenazas en redes sociales, y también ciertos grupos trataron de atrofiar mi función como ciclista acá en Colombia. Unos pensaron que era porque yo estaba corriendo en los Estados Unidos que hablé del tema. Pero no fue por eso. Yo sabía que yo tenía que regresar a Colombia en algún momento. De manera que no fue por eso, y yo lo hubiera hecho de todas maneras.

¿En algún momento lo contactaron a usted periodistas de ciclismo Colombianos para hablar del tema?
Lamentablemente no. Hay unos que saben que esto no está bien, pero también se quedan callados. No cuestionan nada, porque les da miedo.

¿Y hubo interés dentro de la Federación de Ciclismo a raíz de esa entrevista?
Si, por ese lado hubo interpretación muy mala sobre la entrevista. O no la supieron interpretar, o no quisieron. Una de las dos. Lo que expresó la Federación fue que nosotros [Juan Pablo y Alps & Andes] estábamos difamando el ciclismo Colombiano por lo que se dijo. Pero yo afirmo una vez más que lo que dije fue lo que yo vi durante toda una vida como ciclista. El día de hoy van mejorando los cosas, si. Pero todavía falta mucho, y siendo un deporte representativo de Colombia en el exterior, tiene que ser cuidado y tiene que ser practicado por gente que lo haga dignamente.

¿Le pidieron que se retractara ?
Si. Me lo pidieron. Pero no lo puedo hacer. Me dijeron que este tipo de cosa no se podía decir, porque no era bueno para el ciclismo Colombiano.

¿Alguien de la Federación de Ciclismo le dijo esto a usted directamente?
Si, pero no tengo interés en decir el nombre, porque yo considero que desde el principio, no he querido involucrar a nadie en nada. Simplemente digo lo que yo he vivido, y lo que he visto durante mis años como ciclista. Cada persona puede hacer lo que quiera, y actuar como quiera. Si alguien interpretó esa entrevista mal, no fue culpa mía. Y en realidad, se prestó para que mucha gente afirme cosas que no fueron dichas.

[Interesante ver el contraste de cómo ha tratado la federaciónn el positivo que dio Maria Luisa Calle en Toronto la semana pasada]

Volvamos al tema de las amenazas. ¿Cómo llegaron? ¿Sólo por redes sociales? ¿A su teléfono?
Fueron amenazas intimidantes, que resultaron porque mucha gente tenía rabia por lo que yo había dicho. Se notó que era gente a la que no le gusta que se hable de ese tema. Están acostumbrados a no hacer las cosas correctamente, pero acá todo el mundo se queda callado sobre eso. Entonces me decían, “¿Por quéabriste la boca? Vas a pagar muy caro lo que dijiste”. Las amenazas llegaron por redes sociales, y no les quería dar mucha importancia. Porque yo sé que vienen de gente sin ética, son personas que dicen las cosas por decir. Pero se volvió una situación incómoda, porque mi esposa se dio cuenta de que estaba recibiendo ese tipo de amenazas, y le generó un poco de temor.

¿Las amenazas fueron a través de Facebook? ¿Venían de ciclistas?
La mayoría fueron por Facebook. También dos o tres  llegaron a mi teléfono por texto.

¿De perfiles en Facebook y números telefónicos anónimos?
Si, anónimos. Es más, en Facebook eran cuentas ficticias, creadas con ese fin. Para mandar esos mensajes. Yo no creí que fuera algo cierto, pero uno empieza a pensar, y no se sabe si es algo que verdaderamente pueda ser en serio.

Específicamente,¿cuáles fueron las amenazas? De daño físico, me imagino, pero ¿a usted solo? ¿A su familia? ¿en contexto de una carrera?
Mucho era como entredicho. Por ejemplo, si a uno le dicen que “de ahora en adelante te vas a tener que cuidar”, pues pueden ser muchas cosas. Lo que decían era que mi integridad corría riesgo, que iba a pagar muy caro lo que había dicho. Entonces las amenazas no daban detalle, eran más generales.

¿Y en el contexto de una carrera?
Hubo un corredor específicamente, uno con mucha experiencia, y también unos directivos del ciclismo en Colombia quienes se acercaron a los directivos de Manzana Postobón personalmente, para decirles que no era conveniente que me hubieran contratado, porque no me iban a dejar ganar nada. Es más, que si era necesario, me tumbarían de la bicicleta para que yo no ganara. Que era porque la mayoría de los ciclistas en Colombia, y la mayoría de los directivos, estaban muy ofendidos con lo que yo había dicho. Entonces me iban a hacer la vida imposible.

Interesante, porque la gente que actúa así, y dice todo esto…pues se delatan así mismos al tener rabo de paja. ¿No? O sea, si no tienen de que temer,¿por qué les importa tanto?
Exacto. Y los más imprudentes, los que más tienen pecado, fueron los principales que—con nombre propio—trataron de generar hostigamiento. Y de impedir que mi desarrollo como ciclista siguiera bien. Y con esas acciones, lo que hacen es delatarse. 

Suena parecido a lo que le pasó a Filippo Simeoni en el Tour del 2004, o la manera como fue maltratado Christophe Bassons por hablar de este mismo tema. Es más, es deprimente pensar que más de 10 años después, estamos en las mismas, y que si un ciclista activo habla de esto, la reacción sigue siendo igual.
Si. Y yo diría que si los directivos del ciclismo Colombiano no toman una posición firme y clara, lamentablemente va a seguir pasando lo mismo. Y esta manera de actuar, se vuelve tradición, y se vuelve común.

A raíz de todo esto, ¿entonces usted se ha retirado del ciclismo?
Si. Desde el primero de julio.

¿Cuál fue el proceso por el cual llegó  a esa decisión?
Fue una decisión muy importante, el romper con un sueño, con algo a lo que le había trabajado tantos años…once años. Fue difícil, pero uno llega a un momento certero. Uno ve cómo se manejan las cosas acá en el ciclismo. Que la gente ética, que quiere hacer las cosas correctamente no es bien vista. Que a unos periodistas ymuchos directivos —desde la federación hasta los equipos—no les gusta que se hable de este tema. Porque acá, el ciclista se queda callado, es sumiso, y así se han hecho las cosas siempre. Pero para mí, yo siempre he hecho las cosas honradamente. Entonces todos esos motivos te van llenando de tristezas, hasta el punto que se siente que esa guerra es innecesaria lucharla, porque queda uno en contra de gente con mucho poder, y también de otros que están dispuestos a hacer cualquier cosa para defender la manera como se hacen las cosas hoy en día.

Hay gente a la que no le conviene el cambio, porque la manera en que se maneja esto ahora, les conviene por razones económicas, por mantener el poder, entonces yo decidí no seguir con esa lucha. Yo no estaba satisfecho, y no me sentía nada motivado porque sabía que entrenaba para enfrentarme contra gente que hace trampa, gente que juega sucio.

Usted suena bastante calmado, pero tengo que preguntarle, ¿esto ha sido duro para usted? Digo, no sólo en términos de ciclismo si no para su vida. De acuerdo a la descripción que da, la gente que quiere defender una manera de vida incorrecta con amenazas, es un ejemplo de muchos problemas que Colombia y el mundo tienen hoy en día.
Si. Y estos factores son algo que ya hace dos años atrás me tenían bien decepcionado. Porque una vez uno ve esa realidad, poco después se da cuenta que es muy difícil cambiarla. Es una lucha dura. Hoy en día, hay equipos acá que quieren tener controles internos, que quieren cambiar esto, que quieren mejorar esta situación y hablar claramente. Pero todavía hay una gran mayoría de directivos y gente en los medios de comunicación, que no quieren que se les ponga el tema. Entonces  se van en contra del que hable de ellos y de esa manera de operar.

Una vez usted volvió a Colombia, alcanzó a correr un par de veces con Manzana Postobón. ¿Cómo le fue en esas carreras? ¿Tuvo problema por todo esto?
El ambiente estuvo bien, porque la semana antes de la primera carrera, salió una columna en El Tiempo hablando sobre mi seguridad, y diciendo que estarían muy pendientes de lo que me pudiera pasar tanto dentro y fuera de una carrera. Entonces yo creo que la gente que me quería hacer daño, quedó advertida, y se sabía quiénes serían los principales culpables. Entonces nadie se atrevió a decir nada, pero se sentía una tensión en el ambiente. En la Vuelta al Caribe y la Vuelta a Cundinamarca.

Foto: Alps & Andes

Foto: Alps & Andes

¿Entonces la Vuelta a Cundinamarca fue su última carrera? ¿qué tal fue esa última etapa?
Si, ese día ya sabía que sería mi última carrera. Por muchas cosas este año, yo sabía que no estaba en buen estado físico, pero trate de correr de una manera especial, sabiendo que sería el último día en competencia profesional.

El equipo Manzana Postobón me brindó todo el apoyo, ya que ellos están totalmente de acuerdo con lo que yo dije en esa entrevista. Me respaldaron completamente, pero también fue difícil y desilusionante, porque yo  sé como se manejan y comportan muchos otros directivos en el ciclismo Colombiano. Pero por eso mismo valoro muchísimo el apoyo incondicional que me dio siempre el equipo Manzana Postobón.

El ciclismo ha sido su vida por tantos años, ¿es muy triste dejarlo, y hacerlo bajo estas circunstancias?
Si, bastante triste. Pero también me da orgullo. Porque nunca negocié mis principios ni mis valores. Con esto le digo al ciclismo Colombiano y a otros ciclistas que ellos no lo pueden esclavizar a uno. Lo contrario, uno está en control de lo que quiere hacer con su vida. Entonces dejo el ciclismo, pero salgo con mi frente en alto, y pienso que también dejo un legado para muchos otros ciclistas que quieren mejorar el deporte y la situación en la que está. Yo sé que son muchos los que están inconformes, pero se quedan callados por miedo.

En el ciclismo en general, siempre se ha dicho que muchos deportistas empiezan a doparse porque “les toca hacerlo para competir”. Porque sin eso no se puede, y porque es lo “normal”. ¿Qué le diría usted a un ciclista que piensa de esa manera?
Que uno puede decir que no. Uno tiene esa opción. Y ese es el camino más largo y más duro. Yo lo sé, porque lo viví. Así como viví una gente diciéndome que si me ponía esto o lo otro, podría hasta ganar la Vuelta a Colombia.

¿Qué piensa hacer después de su vida como ciclista profesional? ¿Hay otras cosas que aprendió en el ciclismo que piensa usar en su vida ahora?
En el ciclismo se puede aprender una gran base de valores y de querer hacer las cosas honestamente.. Entonces el camino que emprendo, lo inicio con unas buenas herramientas y con buena energía. Tengo la disciplina, la tenacidad, las ganas de hacer las cosas bien.

Antes de ser ciclista, yo crecí en cultivos de café. En el fondo, esas son mis raíces. Entonces quiero fortalecer el trabajo que ha hecho mi familia, y me gustaría trabajar con el café para exportarlo. Eso me llena de ganas y me da una luz en el camino, porque es algo que me apasiona mucho. Esa es la razón para despertarme y seguir luchando un día más.

Foto: 4-72 Colombia

Foto: 4-72 Colombia